Vuestros niños no son vuestros niños.
Son los hijos e hijas del propio anhelo de la vida.
Vienen a través de vosotros pero no provienen de vosotros
y aunque están con vosotros no os pertenecen.
Podéis darles vuestro amor pero no vuestros pensamientos,
puesto que tienen sus propios pensamientos.
Podéis alojar sus cuerpos mas no sus almas,
puesto que sus almas moran en la casa del mañana, que vosotros no
podéis visitar, ni en vuestros sueños.
Podéis esforzaros en ser como ellos, pero no intentéis hacerlos como vosotros,
puesto que la vida no mira ni espera al ayer.
Sois los arcos de los que vuestros niños parten como flechas vivientes.
Abandonaos en manos del arquero: será para bien.
Obviamente los padres transmitirán las cosas que han vivido a sus hijos y éstos a su vez, querrán aprender cosas de los padres.
Esta relación de reciprocidad no quiere decir que el hijo sea propiedad de los padres y que éste deba aprender lo que los padres quieren. Quizás, y cogiendo una película conocida como Billy Elliot, el niño quiere bailar y el padre quiere que boxee.
Me ha costado entender el poema. En la parte mística se entiende lo del alma. Y está claro que los niños crearán el futuro por ellos mismos, cuando ya no pertenecerán a sus padres, en el sentido de que serán los responsables del futuro. Pero yo sí creo que puede haber relación entre los pensamientos de los padres y sus hijos. Aprender lo que sus padres han aprendido y están deseosos de transmitirles. Los rápidos cambios generacionales y la dificultad de padres e hijos para entenderse nació precisamente en aquella época. «No sé» si el romanticismo y las drogas, el nihilismo, la ciencia ficción, la música jazz que rompía con la tradicción clásica RACIONAL tuvo algo que ver.
http://es.wikipedia.org/wiki/Padres_e_hijos_%28novela%29